| Venezuela significa agua grande |
| Escrito por Dr. Ángel Rafael Lombardi Boscán | @lombardiboscan |
| Viernes, 25 de Julio de 2025 00:00 |
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Se nos ha dicho desde la escuela hasta la tumba a cada venezolano que es un diminutivo de "Pequeña Venecia". Y lo que se nos impone es lo que manda. A la Historia le ocurre como a cualquier ámbito de Poder: nada es inocente. Y casi todo es mentira. Un fraude libresco, hoy un millón de veces ampliado, en la actualidad digital. Ver hoy una foto o una noticia en las redes sociales de ámbito telemático es una tomadura de pelo. La mayoría de las realidades del pasado son chismes o inventos. Toda memoria es selectiva y guiada por una lógica política e ideológica. Bajo los dictados del credo nacionalista y religioso, las más de las veces. Sobre ellos subyacen los intereses de clase. Con el nombre de Venezuela sucede el triunfo del encubrimiento. La desidia del pensamiento perezoso. La confusión de la identidad histórica sobre su más rotunda negación. Cómo todo lenguaje: muestra y oculta. Y lo circunstancial se impone. Además, forma parte de un debate acerca de la disolución más que un compromiso de unidad afectiva. La identidad criolla venezolana es mestiza. Sólo que esa urdimbre genética se reencuentra desde la hostilidad y desconfianza. Españoles vs. Indios. El nombre mismo de Venezuela no escapa a estas disquisiciones. Lo sensato consiste en rastrear el origen toponímico. Los europeos en su conquista impusieron su lengua, religión y cultura. Para muchos la Historia de Venezuela se inició en 1498. Lo indio o americano es una pre-historia oscura. Que en el caso venezolano fue aún más precario. Y sin motivos de orgullo. Lo indígena simboliza al derrotado. Y esto explica que el origen del nombre Venezuela esté asociado al bando de los vencedores. Aun así, hay nuevas investigaciones que no dan por cerrada esta controversia. Reivindican la preexistencia del nombre "Venezuela" como una voz indígena. Posiblemente proveniente del pueblo añú. Copiada por Juan de la Cosa por primera vez en un mapa muy célebre del año 1500. Otros cronistas se suman a ésta presunción. Martín Fernández Enciso en su “Suma de Geografía” publicada en Sevilla en 1519. “Por ésta zona allende, cerca de esta una peña grande que es llana encima de ella. Y encima de ella está un lugar de casas de indios que se llama "Veneçiuela”. ¿Esa “peña grande” sería Isla de Toas? Más concluyente aún es el testimonio del sacerdote y cronista español Antonio Vázquez de Espinosa en su obra: “Compendio y descripción de las Indias Occidentales del año 1629. “Venezuela en la lengua natural de aquella tierra quiere decir, Agua Grande, por la gran laguna del Maracaibo que tiene en su distrito, como quien dice, la Provincia de la grande laguna”. Lo significativo es que ambas versiones se manifiestan. Una en plan hegemónico de tipo escolar e historiográfico, y la otra, desde una marginalidad que es corroborada por los grupos indígenas hoy sobrevivientes y orillados. Grupos indígenas aplastados ya no por los conquistadores de Europa en el siglo XVI. Sino por los mismos criollos mestizos de hoy que hablan en español y no en lengua wayuu o yanomami. Ya sabemos que el pasado es una reconstrucción interesada de quienes prevalecen en el tiempo presente.
En particular, me gusta más pensar, lo cual no es lo mismo que creer, que el nombre de Venezuela nació en el Lago de Maracaibo. Lo cual nos da una gran alegría. Además, su origen, siempre impreciso, tiene una raíz indígena. Por una sencilla razón: lo indígena fue primero. Los mejores defensores de esta tesis en la retaguardia, no son los indígenas: ya apenas hay añús. Sino los mismos exploradores europeos mediterráneos que quedaron sorprendidos con las viviendas palafíticas en 1499. Venezuela, en lengua indígena, pudiera significar: "Agua Grande". Y entre Pequeña Venecia y Agua Grande por mera psicología del amor propio, me quedo con: "Agua Grande". Además, de que es poéticamente hermoso y forma parte de mi propia geografía local. La cosmogonía de los paraujanos o añús tienen en la acepción: “Warushar”, la identificación del Lago o Laguna, como si se tratara de un líquido amniótico protector. “Por el cuerpo de Warushar estamos aquí, si Warushar no nos hubiera dado cuerpo no estuviéramos en aquí, nosotros estuviéramos perdidos, no estuviéramos en el mundo… El cuerpo vive del agua, yo vivo en el agua con la arena, el cuerpo es de agua y arena, de ella y de nosotros también. Por eso dicen que el cuerpo es Warushar… Warushar está enferma, si Warushar muere, nosotros moriremos con ella.
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