| El espejismo de la simulación o la gamificación del exterminio: De El Juego de Ender a la Tragedia de Minab |
| Escrito por Douglas C. Ramírez Vera | @AccHumGremial |
| Viernes, 03 de Abril de 2026 00:00 |
|
Esta "gamificación de la guerra" ha dejado de ser una advertencia literaria de ciencia ficción para convertirse en una realidad técnica y un problema ético, tras el bombardeo de la escuela primaria de niñas Shajareh Tayyebeh en Minab, Irán, el 28 de febrero de 2026. Lo que se promociona como la primera "guerra autónoma" impulsada por Inteligencia Artificial (IA) resultó en una masacre de entre 165 y 180 civiles, principalmente niñas de entre 7 y 12 años. Este suceso nos obliga a analizar la responsabilidad de los gobiernos, las empresas y la sociedad en un mundo donde la tecnología parece haber atrofiado el juicio humano. El fallo de la "precisión" algorítmica en Minab El ataque fue ejecutado mediante el uso del Maven Smart System[2], una IA diseñada para procesar datos de inteligencia a velocidades sin precedentes, permitiendo atacar más de 1.000 objetivos en un solo día. Sin embargo, la supuesta precisión del sistema falló catastróficamente por tres razones técnicas que revelan la fragilidad ética de la automatización:
Al igual que en el Juego de Ender, los operadores humanos en Minab se convirtieron en los "títeres de la interfaz", confiando ciegamente en una máquina que procesa datos, pero no entendiendo el valor de la vida, especialmente de la vida de los civiles y de las niñas que fallecieron por un “error de la IA”. Una operación basada en la IA que se suponía que minimizaría los daños colaterales. Obviamente esta acción no tiene ninguna justificación ética ni táctica. Esto nos obliga a pensar, como seres humanos, las implicaciones que tienen estas nuevas tecnologías de las guerras modernas, entre las cuales se pueden destacar los siguientes aspectos: 1. La Gamificación de la Guerra: En El Juego de Ender, él cree que está en un simulador; no siente el peso de la realidad. En la guerra moderna, un operador en una base a miles de kilómetros ve píxeles y mapas de calor en una pantalla. La tecnología deshumaniza el objetivo, convirtiendo vidas en "puntos de datos". 2. La Mentira del Mando: A Ender lo engañaron sus superiores para que no dudara. En el caso de los ataques con IA, si el sistema le dice al humano "Objetivo Militar Confirmado: 99% de certeza", el humano deja de cuestionar. Se convierte en un "títere de la interfaz". 3. La Velocidad sobre la Ética: En la película, la presión del tiempo obliga a Ender a usar el "Aniquilador". En Minab, la velocidad del sistema Maven (oficialmente Equipo multifuncional de guerra algorítmica) no dejó margen para que nadie se preguntara: "¿Por qué hay tanto movimiento de calor en un 'almacén logístico' a las 10 de la mañana?" Lo que nos enseña El Juego de Ender y la tragedia de Minab, es que el control humano no garantiza moralidad si ese humano está alimentado con información falsa o filtrada por una máquina. Si el algoritmo decide qué es lo que ves y lo que no ves, el humano solo está ahí para cargar con la culpa, pero no para tomar una decisión real. Al final, tanto en la ficción como en la tragedia de Irán, el problema es el mismo: se prioriza la victoria táctica (destruir el objetivo) sobre la verificación empática (quién está realmente ahí). El peligro no es una rebelión de las máquinas tipo “Terminator”, sino la atrofia del juicio humano. Si un algoritmo nos dice durante años que es "99% precisa", el día que comete un error del 1% —como en la escuela de Minab— es porque el operador humano ya ha perdido la costumbre de dudar. En psicología esto se llama sesgo de automatización: confiamos más en la pantalla que en nuestro propio instinto o en las señales contradictorias. En el Juego de Ender, la tragedia ocurre porque Ender confía en que las reglas del "juego" son la realidad. En la guerra moderna, el "juego" es la interfaz de la IA. Responsabilidades del gobierno y el Estado El gobierno de los Estados Unidos tiene la responsabilidad indelegable de supervisar las decisiones de vida o muerte. Según el Derecho Internacional Humanitario, la responsabilidad no puede delegarse en un algoritmo. En el caso de Minab, el Estado falló al permitir que la velocidad impuesta por la IA redujera el tiempo de verificación crítica de los objetivos civiles. Además, surge una distinción política fundamental: la fiscalización de estas armas solo es posible en democracia. En regímenes autoritarios, la IA se convierte en una herramienta de terror con opacidad total, donde no hay prensa libre ni congresos que exijan rendición de cuentas por errores militares. Por ello, los estados democráticos tienen la obligación moral de limitar la exportación de componentes de IA a regímenes que no respetan los derechos humanos, tratándola con la misma rigurosidad que la tecnología nuclear, sobre la cual se le señala y se le reclama a Irán. En los Estados Unidos están más preocupados por los costos y beneficios electorales que pueden tener en las elecciones de medio término que por las implicaciones éticas que tienen las tecnologías actuales en la guerra o en la vigilancia del ciudadano. El resto del mundo parece adormecido, mostrando un gran callo en su corazón Responsabilidades de las Empresas Desarrolladoras Las empresas tecnológicas que diseñan estos sistemas (como PALANTIR o los creadores del Proyecto Maven, Amazon y Anthropic, estos últimos creadores de CLAUDE) no pueden ser meros espectadores de las consecuencias de su software. Al ser los arquitectos del sistema, su responsabilidad técnica es inseparable de los daños causados.
Responsabilidad de la Sociedad y las Nuevas Generaciones Finalmente, la sociedad civil y los ingenieros tienen un rol crítico. El boicot interno de profesionales y la presión pública son, a veces, más efectivos que los tratados internacionales. Sin embargo, enfrentamos el riesgo de una "atrofia del juicio humano". Si las nuevas generaciones crecen inmersas en una cultura del placer inmediato y la gratificación instantánea a través de pantallas, corren el riesgo de volverse indiferentes al dolor ajeno, percibiendo la guerra como un contenido efímero de "scroll" y no como una tragedia humana. Conclusión: el retorno a lo uumano La tragedia de la escuela Shajareh Tayyebeh es una prueba de que la precisión técnica sin humanidad es barbarie. Para que el futuro tenga esperanza, es imperativo establecer un "humano en el circuito" (Human-in-the-loop) que asuma la responsabilidad moral de cada ataque. No podemos permitir que el mundo se convierta en el juego de Ender, donde la destrucción se decide por un algoritmo y el remordimiento llega demasiado tarde. La tecnología debe ser una herramienta para ver mejor, no una excusa para mirar menos.
[2] Algorithmic Warfare Cross Functional Team (https://en.wikipedia.org/wiki/Project_Maven)
|
EE.UU. anuncia paquete de seguridad de US$1.000 millones para Colombia tras la investidura de AbelarBOGOTÁ / WASHINGTON — Con motivo de la toma de posesión del presidente colombiano Abelardo de la Espriella este 7 de agosto, el Departamento de Estado de los Estados Unidos informó la intención de oto... |
Emirates y Uber concentran el 98% de las suplantaciones digitales en el sector transporteLas soluciones de la firma de ciberseguridad Kaspersky registraron cerca de 262.000 intentos de ataque basados en la suplantación de marcas de transporte, |
Banesco destinará un bolívar por cada pago en sus puntos de venta para atender a afectados por terreBanesco extendió durante el mes de agosto su campaña “Transacciones con propósito”, una iniciativa de recaudación de fondos destinada a apoyar a las víctimas de los recientes terremotos |
Siembran 930 árboles en la cuenca del Cataniapo para proteger el agua de Puerto AyacuchoEn el marco del Día Internacional del Guardaparque (31 de julio), cerca de 90 guardaparques, técnicos y miembros de comunidades locales establecieron un arboreto de 2,3 hectáreas. |
Exdiputado Luis Barragán pide excluir el Esequibo de eventuales negociaciones para una transiciónReconocido por la persistente defensa de la reclamación venezolana sobre el Esequibo como diputado a la Asamblea Nacional, electo en 2010 y reelecto en 2015, |
Cuando en el Palacio de Miraflores se hacían eventosErase una vez cuando en el Palacio de Miraflores se realizaban espectáculos artísticos, aunque parece imposible, el recinto presidencial fue un centro de desarrollo del entretenimiento |
Sobre la eficaciaUn texto de François Jullien resulta especialmente interesante para analizar la acción del liderazgo en momento de crisis histórica e irresolución. |
Comunistas de micrófono, capitalistas de maletínLa retórica antiimperialista en Venezuela ha dejado de ser una postura ideológica para consolidarse como el negocio más lucrativo de sus promotores. |
Desde Platón a la IA: Una historia muy mal contadaEl Dr. Rodolfo J. Méndez propone desmitificar la historia de la ciencia al demostrar que nuestro avance tecnológico no surgió de un vacío medieval, sino de una rica tradición grecocristiana que conceb... |
Como si fuera bicarbonato de sodioEs bien sabido que el popular compuesto químico denominado bicarbonato de sodio tiene infinidad de usos. |
Siganos en